
Un móvil tiene una serie de componentes tóxicos peligrosos que no deberían acabar en un vertedero. En su interior hay plásticos que tardan miles de años en degradarse, y metales tóxicos como el arsénico, antimonio, berilio, cadmio, cobre, plomo, níquel y zinc, que se acumulan en los organismos vivos y pueden provocar cáncer y enfermedades neurológicas. El peligro más inmediato de los móviles no es la radiación, sino la polución. El reciclado debería ser una obligación de todos, empezando por estos puntos de venta que tan alegremente (para ellos, que pueden vender otro) te dicen: tíralo a la basura.
Y hay otras opciones:
- La de la fundación Tragamóvil, un autobús de Tragamóvil recorrerá todas las comunidades autónomas hasta septiembre, como punto de recogida e instrumento de promoción de la campaña.
- Existen multitud de puntos de recogida que incluyen ayuntamientos, servicios técnicos, tiendas de operadores (no el mío, desde luego), puntos limpios y otras entidades. En total suman 600 contenedores en toda España. (no me parecen muchos).
- Cruz Roja española, en colaboración con la Fundación Entreculturas, dispone desde 2002 del programa Dóna tu móvil, que facilita gratuitamente bolsas franqueadas para depositar los móviles viejos en cualquier buzón de correos.
- Y alguna otra idea, más artística, para creativos. Se trata de una escultura de Rob Pettit, alumno de la Escuela del Museo de Bellas Artes de Boston, que debió pasar su quinto año allí acumulando teléfonos, a juzgar por su proyecto de graduación. Su arte es una llamada de atención sobre la proliferación y el desperdicio de teléfonos móviles, que representa mediante una espiral de cientos de móviles colocados como si fueran fichas de dominó.
Saber más:
Reciclar los móviles, la mejor idea. Artículo en CONSUMER EROSKI.
¿Qué hago con mi móvil viejo? Donarlo a una ONG. Artículo en CONSUMER EROSKI.